El deporte, el verdadero lenguaje del amor (propio)
Llega febrero y, con él, la invasión de corazones rojos y promesas románticas. Pero en Besoul, este año queremos cambiar el enfoque. No vamos a hablarte de encontrar a tu «media naranja», sino de encontrar tu equilibrio químico.
Seguro que has oído hablar de las endorfinas y de la dopamina, ese «cóctel de la felicidad» que te invade tras una sesión intensa de entrenamiento. Sin embargo, hay una invitada de honor en este banquete neurobiológico que suele pasar desapercibida: la oxitocina.
El mito de la "Hormona del Abrazo"
Durante años, la ciencia etiquetó a la oxitocina exclusivamente como la hormona del parto, la lactancia o el enamoramiento. Pero la neurociencia moderna ha dado un giro al guión. Se ha descubierto que la oxitocina es, en realidad, un neuromodulador esencial en la respuesta motora y social.
Cuando entrenas, especialmente en entornos dinámicos y grupales como los que vivimos en Besoul, tu cerebro no solo se preocupa de que tus músculos respondan; también se encarga de que tu mente se sienta segura y conectada.
¿Cómo se activa la oxitocina en el entrenamiento funcional?
No hace falta un beso de película para segregarla. La oxitocina fluye en el gimnasio a través de tres pilares fundamentales:
1. El Esfuerzo Sostenido: Estudios recientes sugieren que el ejercicio de intensidad moderada-alta estimula el hipotálamo para liberar oxitocina. Esta actúa como un analgésico natural, elevando tu umbral del dolor y permitiéndote llegar a esa última repetición que creías imposible.
2. La Cohesión Grupal: El ser humano es un animal social. Chocar los cinco con un compañero tras un circuito, compartir el ritmo en una clase de alta intensidad o simplemente sentir la energía de una sala llena, activa nuestras neuronas espejo. Esa sensación de «estamos juntos en esto» es una explosión pura de oxitocina.
3. La Conexión Mente-Cuerpo: En disciplinas de mayor control respiratorio, el enfoque en el «aquí y ahora» reduce el ruido mental, permitiendo que la oxitocina inunde el sistema circulatorio, bajando las pulsaciones en reposo y mejorando la recuperación muscular.
Beneficios que van más allá del espejo
¿Por qué debería importarte tener niveles altos de oxitocina? Aquí te damos tres razones de peso:
Adiós a la Ansiedad Social: La oxitocina reduce la activación de la amígdala (el centro del miedo en el cerebro). Esto te hace sentir más seguro de ti mismo, no solo en el ámbito deportivo, sino en tu vida profesional y personal.
Recuperación Acelerada: Se ha demostrado que esta hormona tiene propiedades antiinflamatorias. Niveles óptimos de oxitocina ayudan a reparar los tejidos más rápido tras el esfuerzo.
Mejora del Sueño: Al equilibrar los niveles de cortisol (la hormona del estrés), la oxitocina facilita una transición más suave hacia el sueño profundo, ese momento donde realmente ocurre la magia de la transformación física.
Este mes, tu cita es contigo mismo
En Besoul, nuestra misión es que veas el ejercicio no como un castigo por lo que comiste, sino como una celebración de lo que tu cuerpo puede hacer. La oxitocina es la prueba biológica de que estamos hechos para movernos y para conectar.
Este San Valentín, olvida las expectativas externas. Ven a sudar, a esforzarte y a conectar con la comunidad. Tu dosis de oxitocina te está esperando en la próxima clase.
